La falsa muerte del poeta

A Pablo Neruda

Estaba tomándome unas fotos en la tumba de Neruda y Matilde, en su casa de Isla Negra, con la ilusión de ver y mostrar que había viajado hasta allá a cumplir el sueño de hacerle una visita. Pero una mujer que también estaba contemplando esas formas inmóviles del tiempo, me dijo: –esta tumba está vacía, es de fantasía, es para engañar al enemigo, pues aunque Pinochet lo asesinó, el poeta sigue vivo.

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