LA EJECUCIÓN Y OTROS MICRORELATOS

LA EJECUCIÓN

La tierra estaba dormida. Los del pelotón de fusilamiento fueron apareciendo en el patio, ligeros e intermitentes; el reo, hecho de palidez y de temblor, surgió con dificultad, pues tuvieron que traerlo a la fuerza y obligarlo a asumir su destino. Pero al fin se resignaron a ser visibles y palpables, sirviendo de precario estribo al jinete del tiempo.

Aunque inconsistentes y fugaces, ahí estuvieron y cumplieron: los que hicieron de verdugos, maquinalmente levantaron sus armas y le despacharon la muerte; y el que sirvió de víctima, la abrazó en silencio.

Luego, todos se desvanecieron entre las sombras, porque eran sólo una pesadilla de la tierra. Sin embargo, los agujeros de los tiros quedaron grabados en la memoria del muro.

 

 

LOS OFICIOS DEL RÍO

El pueblo era una sola calle larga y muy empinada que caía desgarrándose desde las nubladas alturas de las montañas, se despeñaba por un abismo e iba a desembocar directo al insaciable río. Y así, la gente tenía muchas oportunidades de resbalar o que los amigos los empujaran y rodar mundo abajo, caer a la impetuosa y despiadada corriente y desaparecer envueltos en la música de los ahogados.  Nunca se volvía a saber de ellos. Y nadie los buscaba.

 

 

CONDENA DEL DURMIENTE

Sobre un hombre desnudo que duerme plácidamente pende una soga con un intrincado amarradijo. Si el durmiente no logra soñar la clave para desatar el nudo, al despertar, será ahorcado.

 

 

EL PÁJARO DE LA LLUVIA

Azotado con furia por el látigo del viento, el pájaro de la lluvia se estrelló contra la ventana y se destrozó sus alas de agua, se desbarató todo, y le vimos sus plumas transparentes que escurrían por el vidrio como lágrimas de lástima por la caída y los vuelos perdidos.

Pero luego lo oímos cantar en el arroyo, y cuando alumbró el sol, recogió las gotas de sus plumas, rehizo sus alas, alzó vuelo y volvió a anidar en el cielo.

 

 

HOMBRES TRANSPARENTES

Creí que había sobrevivido a la masacre y que andaba huyendo, buscando algún refugio aunque fuera imaginario, donde pudiera volver a soñar y reinventar la vida; y me ilusioné creyendo que había encontrado un lugar de salvación en alguna de las ciudades invisibles que vi en el espejo de palabras de Ítalo Calvino, pero no había llegado a ninguna parte, y el invisible era yo: me habían convertido en un desaparecido.

 

 

LOS CUERNOS DE LA LUNA

Mijito, si le pasa algo, avisa.

Le recomendó una madre a su hijito del alma que salía a cumplir una peligrosa misión en defensa de la libertad, la patria, las instituciones y demás paraísos remotos. Y una noche, el muchacho apareció cabalgando en silencio sobre los cuernos de la luna; venía a avisar que había muerto.

 

 

MILAGRO DE LA LUZ

Un patrón de asesinos, dueño de la tierra, la riqueza y la vida ajenas, encañonó a una indefensa víctima, la obligó a arrodillarse y le disparó varias veces a la cabeza, en la calle y delante de toda la gente, que ese día acudía al mercado. Pero el cristal resplandeciente del cielo estaba espléndido, y su escandalosa avalancha de luz les llenó los ojos de tinieblas a todos, y nadie vio nada. El criminal, una vez más, fue absuelto por falta de pruebas y testigos. 

 

 

FECHA DE VENCIMIENTO

En una caja de cartón le echaron su amor a las cadenas, el círculo vicioso de su rutina, el horario y los problemas que no lo dejaban dormir, sus recuerdos desechables y la miseria de tiempo que le quedaba para dedicarse a la soledad, los abandonos y las enfermedades; lo arrimaron al abismo del olvido, le metieron una patada en el culo y lo hicieron aterrizar en la calle: había salido jubilado.

 

 

FLOR EN LA VENTANA

 

nadie asomaba la cabeza a la ventana de su casa
sin caer bajo la guillotina del verdugo pagada con el erario público.
Raúl Henao

 

La muchacha abrió las alas de la casa para echar a volar sus sueños, y permitir que el milagro fresco y luminoso de la mañana invadiera el hogar con su fragante esplendor de paisajes. Y al asomarse al cielo recién nacido, como un pájaro de fuego o un murciélago iluminado por las tinieblas que llega y le chupa el néctar a una flor que la noche ha abierto en el alféizar, una bala perdida apareció en su corazón.

 

 

MERCADO LIBRE

 

Privándose de vivir, envileciendo su dignidad hasta la  sordidez, prostituyendo a su virgen santísima y atesorando enfermedades y miserias, un hombre trabajó todos los días de su vida útil, hasta su fecha de vencimiento, y ahorró con el fin de comprar a cuotas, en el mercado de esclavos, un amo.

 

 

PRESAGIO DE LA MARIPOSA

 

—¡Tendremos visita! —exclamó feliz la abuela, cuando vio una mariposa negra, grande, de alas brillantes y afelpadas, con su vuelo aferrado a la luna de difuntos que alumbraba las paredes de la sala.

Ella pensó con el corazón en el retorno de sus hijos y nietos asesinados desterrados, desaparecidos, Y su presentimiento, misterioso y palpitante, se cumplió ese mismo día, pues esa tarde se nos metieron a la casa los asesinos y, como no encontraron a nadie, abrieron fuego contra los ausentes.

Nuestra casa fue fusilada y quedó inhabitable, con la memoria acribillada, devastada por los abandonos e infestada de espantos; no pudimos volver ni siquiera en sueños a recoger los recuerdos perdidos de la infancia.

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© Guillermo Velásquez Forero

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