MILITANTE SIN REINO – Poesía

Imagen │Pixabay

Militante sin reino
Premio Nacional de Poesía “Ciudad de Chiquinquirá” 1994

* * *

Universidad Nacional de Colombia
Colección Viernes de Poesía No. 99

 

MAPA DE LOS ADIOSES

Tratando de deshacerme
del mapa destino
que tengo en las palmas de mis manos,
aparezco en cualquier semáforo
y coincido con la roja.

Acaso la vida sea ese aleteo
de mariposa que se bate
contra la sombra de su agonía.

Una turbadora presencia
de círculos y engranajes
me espanta las calles,
me baraja las esquinas,
reparte falsas direcciones
y rifa mis adioses
entre los muros.

 

 

ESPERA DEL DRAGÓN

Aunque sé que no existe
y que no habrá de venir nunca,
cada noche,
antes de aventurarme en los sueños,
le dejo detrás de la puerta
gasolina de avión
para que beba
y enloquezca en su garganta
su máquina lanzallamas,
le alisto la doncella desnuda
que mantengo inmaculada en mi lecho,
la lanza y la espada
con que la noche arma mi deseo,
y la promesa de darle
alguna suerte de batalla.

 

 

MULTIPLICACIÓN DE LOS PANES

Cuando el aroma de la alegría
alcanza las cumbres de la espiga
y el sol cubre de oro las orillas del tiempo,
el milenario y transparente tendero
vierte el pan del día
en una canastilla metálica
delante de un espejo invisible,
y sin saberlo,
obra el milagro habitual
de las multiplicación de los panes.

Cristo es ese espejo
y ese pan inasible
que solo ven,
con los ojos del hambre,
los que padecen
el reinado ilusionista de las vitrinas.

 

 

KAFKIANA

El cliente que lee el periódico
salta la página de los desaparecidos,
que muestra el mapa de la ciudad
y las señales de peligro en las calles,
teme hallar su viscosa soledad
atrapada entre los pegajosos hilos
de la tupida y rutinaria telaraña;
lo asesinaría la nostalgia de sus alas,
la sensible pérdida de sus antenas.

Aunque parece curado de espanto,
teme resbalar en la cáscara de luz del día
y caer al pocillo de tinto.

Sus numerosas patas no le bastan
para llegar a tiempo a ninguna parte.

 

 

LA JUGADA

El barrio sin la i de la sal,
barro sin opción de paraíso
donde ni la noche se atreve
a transitar sola
por las serpientes al asecho
de sus callejones
y todo camino se pierde
bajo huellas enemigas.

En sus charcos de sangre,
que brillan al amparo de la luna,
se ahogan las estrellas.

El caos vertiginoso de los sueños
que se estrelló contra los muros
lo ha dejado como un tablero de ajedrez
volcado antes de la batalla
con el rey en derrota,
la dama deshonrada
y las casillas refundidas
donde ya no es posible discernir
entre el negro día y la blanca noche
y sólo queda la posibilidad
de una jugada.

 

 

CÍRCULO DEL CAMINANTE

A veces camino lento
contemplando el vértigo
y haciéndole repulsa al tiempo,
con la convicción de que es posible
llegar ileso a alguna parte,
ignoro que aun el camino más corto
es interminable.

Pero como si en secreto
hiciera parte del círculo,
en mis huellas descubro
que mis pasos son otros pasos
que ya cruzaron por aquí
antes de que yo pasara.
Y siento que hay algo infinito
en el caminante.

 

Derechos reservados
© Guillermo Velásquez Forero

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *